La cifra la reveló la Procuraduría, en víspera del Día contra la Corrupción, que se celebra hoy.
* Zar Anticorrupción revela cuánto dinero se ha perdido por corrupción en contratos
Según esas cifras, de estadísticas recolectada por la Oficina Anticorrupción, los 3,9 billones de pesos que en procesos de contratación van a parar a los bolsillos de los corruptos alcanzarían para pagarle 10 semestres de carrera universitaria a 80 mil jóvenes colombianos, con un valor de 5 millones de pesos cada semestre.
Los cálculos del Ministerio Público y del Zar Anticorrupción indican que los recursos con los que se quedan los corruptos equivalen a la financiación de dos años de la seguridad democrática; podrían ser subsidios de vivienda por valor de 11,5 millones de pesos para 347 mil familias de escasos recursos o cubrir la educación de 325 mil niños.
La cifra de los 3,9 billones de pesos perdidos en corrupción la estableció la Oficina Anticorrupción, tras conocer una encuesta realizada por Transparencia por Colombia y la Universidad Externado a 560 empresarios que contratan con el Estado.
Según Óscar Ortiz, zar Anticorrupción, se calcula que el 12,9 por ciento de los recursos contratados se van en pagos de sobornos, del total de 30 billones de pesos de contratos que ejecuta la Nación. Y tan solo el 8 por ciento de los encuestados que conocen de hechos de corrupción los denuncian, agregó.
Ortiz aseguró, además, que hoy existe "una sofisticación de la corrupción", pues décadas atrás se concentraba en "sustraer elementos de oficias y cobros por trámites" mientras que hoy "la tendencia es la intervención con operaciones financieras, manejos de excedentes financieros, contratos de fiducia y patrimonios autónomos".
Por su parte, el procurador Alejandro Ordóñez reiteró ayer que "la corrupción está a punto de convertir a Colombia en una nación inviable".
Embolatados más de $100 mil millones
Varios municipios, departamentos y entidades como la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) tienen embolatados más de 100 mil millones de pesos que fueron entregados a particulares a través de una figura denominada "ofertas de cesión de derechos de beneficio con pacto readquisición".
En la investigación por el detrimento de esos dineros la Fiscalía acaba de tomar las primeras decisiones y ordenó la captura de los ex tesoreros de Villavicencio Miguel González Roncancio y Agustín Hortúa Rodríguez, como los presuntos responsables de la pérdida de 30 mil millones de pesos en la capital del Meta.
El dinero salía de las arcas públicas y a través de una fiducia iba a parar a particulares que se comprometían a devolverlo con intereses, pero que al final no pagaron. De esta forma, Casanare tiene comprometidos 13 mil millones; Yumbo (Valle), 10 mil millones; Castilla La Nueva (Meta), 4 mil millones, y la DNE 25 mil millones de pesos.
Contraloría, con los ojos en Barú
El contralor General, Julio César Turbay Quintero, advirtió posibles irregularidades en la decisión de un juez de Cartagena que ordenó la devolución del predio La Puntilla, en la isla Barú (Bolívar), a un hombre que interpuso una acción de tutela.
Según el jefe del organismo de control, el terreno -que mide 74 hectáreas (cada una puede costar mil millones de pesos)- pertenece a la Nación y está a nombre de Fonade. Por eso, anunció que vigilará y llevará el caso a la comisión interadministrativa contra la corrupción, pues "de los hechos en cuestión podrán derivarse un daño al patrimonio público, una conducta disciplinaria y un eventual delito", dijo Turbay Quintero.
Este predio, ubicado cerca al lugar donde se adelanta un megaproyecto hotelero en la isla Barú, fue desalojado en septiembre pasado tras una larga batalla jurídica entre personas de la región y el Gobierno que aseguraba que el terreno fue invadido. En su momento, más de 100 ciudadanos fueron sacados del predio, pero insistieron que son herederos de las tierras y que el procedimiento fue ilegal.
Al anunciar la Contraloría que evalúa hacerse parte en el proceso, planteó varias dudas. Entre ellas que Eduardo González Angulo, quien interpuso la tutela concedida por el juez 13 administrativo de Cartagena, al parecer "ni siquiera (era) ocupante ilegal del mismo". Además, cuestiona que el juez haya ordenado devolver las 74 hectáreas de tierra, cuando las que fueron ocupadas ilegalmente eran 34.
Naciones Unidas anuncia sanciones
Ban Ki Moon, Secretario General de las Naciones Unidades, asegura que los actos de corrupción no solo afectan el desarrollo de las naciones, sino la propia democracia.
"El desarrollo no es la única víctima. La corrupción manipula las elecciones, socava el estado de derecho y compromete la seguridad (...) También puede afectar gravemente al sistema financiero internacional", señaló Ban Ki Moon, al celebrarse hoy el Día Internacional contra la Corrupción. El Secretario General anticipó que habrá sanciones para los estados que no combatan ese flagelo.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
martes, 8 de diciembre de 2009
Cada año 450.000 menores dejan las aulas para dedicarse a otras labores
El índice de desempleo, que según reveló el DANE esta semana está en 11,5 por ciento, preocupa a las autoridades educativas porque temen que pueda incidir en la deserción escolar, ya de por sí muy alta: un millón de menores entre 5 y 16 años no están yendo al colegio. "No pude estudiar más porque mi mamá no podía con todos los gastos -dice Jorge, que llegó hasta 9º grado-. Hoy trabajo en lo que me salga para ayudar en la casa".
La crisis económica se ha convertido en el mayor enemigo de la educación: de cada 10 estudiantes que abandonan las aulas, cuatro lo hacen por razones económicas. "La falta o escasez de ingresos lleva a las familias a sacar a los hijos del colegio para que ayuden con la manutención del hogar -dice el analista educativo Carlos Arcila-. Lo triste es que la deserción aumenta la brecha social".
Los problemas económicos golpean a las familias y, en consecuencia, repercuten en las finanzas de los centros educativos, muchos de los cuales ya anunciaron que el año entrante no abrirán sus puertas. En Bogotá, por solo mencionar un ejemplo, 12 colegios, que agrupan a más de 3.100 alumnos, han anunciado la suspensión de labores. Uno de ellos es el Sor Teresa Valse, con 50 años de funcionamiento. "La situación era insalvable y los deudores no cumplieron con sus pagos -afirma la rectora sor Paulina Gutiérrez-. Así no podíamos seguir, había cada vez más gastos y menos ingresos".
Pero la mala situación económica no es la única causa de deserción. Según el Ministerio, en la lista de razones también figuran la violencia, el desplazamiento, el embarazo adolescente y hasta la falta de motivación, pues muchos alumnos piensan que lo que aprenden en las aulas no es útil para sus vidas. "El hecho de que la gente vea que hay alternativas más rentables que la educación, es preocupante -dice la ministra Cecilia María Vélez-. La deserción es un gran problema que combina muchos factores y al que hay que ponerle toda la atención". Cada año, cerca de 450.000 menores dejan el cuaderno y el lápiz para dedicarse a otras labores.
El mayor porcentaje de desertores se da entre los niños de niveles socioeconómicos bajos, y el número crece a medida que aumentan los grados de escolaridad. De cada 10 estudiantes que inician la primaria, solo uno va a la universidad, y de cada dos que se inscriben en la universidad, solo uno termina carrera.
Qué hacer
Conocedores de la situación consultados por CAMBIO coinciden en que es necesario que el Estado desarrolle una política más agresiva para contrarrestar las causas de la deserción que genera tanta desigualdad social. "Si no hay acciones más decididas, más niños saldrán de las aulas y habrá mayor brecha social", asegura el analista educativo Juan Camilo Hernández.
La ministra Vélez asegurá que el Gobierno invertirá 700.000 millones de pesos en el sector con el fin de que en 2010 el porcentaje de deserción escolar se reduzca al 5 por ciento. "Queremos garantizar que ningún niño se quede sin educación y quisiéramos que los padres, en los que a veces detectamos desidia, colaboren y manden a sus hijos a la escuela -dice la Ministra-. Si es necesario deberían aplicarse medidas de tipo policial, pero eso lo determinan las autoridades locales".
Sin embargo, los expertos sostienen que no es con "medidas policivas" como se combate el problema. Habría que empezar por identificar grupos en riesgo y por garantizar la gratuidad de la educación. Y, además, lograr que, por lo menos en las ciudades, las instituciones educativas ofrezcan todo el ciclo básico para asegurar la continuidad y el flujo de los estudiantes en todos los niveles; diseñar programas de mejoramiento de los centros educativos en gestión de recursos, y en materia pedagógica desarrollar programas flexibles, y capacitar a los maestros para que los ajusten y adapten a las diferentes realidades de las distintas comunidades. Y para los sectores más deprimidos, habría que pensar en una política de subsidios condicionados -como el de Familias en Acción-, para que las madres cabeza de familia tengan a sus hijos en la escuela, y extender el programa de desayunos escolares para los niños de los grados 0 a 5º en todo el país, con el fin de mejorar el nivel nutricional, clave para el aprendizaje. "La política de los comedores escolares ha funcionado y evita que la deserción sea mayor -anota Arcila-. El componente alimentario es pieza fundamental de este andamiaje".
Pero los expertos coinciden en que los esfuerzos serán en vano si el Gobierno no concede a la educación un lugar de privilegio en la agenda política y le destina un porcentaje más alto del presupuesto. Según la Contraloría, el gasto público en educación básica como porcentaje del PIB decreció del 3,3 por ciento en 2000, a 3 por ciento hoy, y en educación superior ha venido cayendo en forma constante, de 0,52 por ciento en 2000, a 0,35 por ciento hoy. "El hecho de que la mayoría de los jóvenes solo reciba una educación mínima, carente de las competencias básicas requeridas para el trabajo, implica su exclusión social y económica, y está estrechamente relacionado con nuestra problemática de violencia, guerra interna y delincuencia", señala la Contraloría.
Por su parte, el consultor Jorge Vallejo sostiene que si todos los problemas del país se siguen viendo desde la óptica de la guerra, "no habrá mayores avances sociales y se perpetuará la desigualdad". Y remata diciendo: "El conflicto se lleva todo el presupuesto y a lo social llega muy poco". Es necesario invertir el orden de prioridades.
La crisis económica se ha convertido en el mayor enemigo de la educación: de cada 10 estudiantes que abandonan las aulas, cuatro lo hacen por razones económicas. "La falta o escasez de ingresos lleva a las familias a sacar a los hijos del colegio para que ayuden con la manutención del hogar -dice el analista educativo Carlos Arcila-. Lo triste es que la deserción aumenta la brecha social".
Los problemas económicos golpean a las familias y, en consecuencia, repercuten en las finanzas de los centros educativos, muchos de los cuales ya anunciaron que el año entrante no abrirán sus puertas. En Bogotá, por solo mencionar un ejemplo, 12 colegios, que agrupan a más de 3.100 alumnos, han anunciado la suspensión de labores. Uno de ellos es el Sor Teresa Valse, con 50 años de funcionamiento. "La situación era insalvable y los deudores no cumplieron con sus pagos -afirma la rectora sor Paulina Gutiérrez-. Así no podíamos seguir, había cada vez más gastos y menos ingresos".
Pero la mala situación económica no es la única causa de deserción. Según el Ministerio, en la lista de razones también figuran la violencia, el desplazamiento, el embarazo adolescente y hasta la falta de motivación, pues muchos alumnos piensan que lo que aprenden en las aulas no es útil para sus vidas. "El hecho de que la gente vea que hay alternativas más rentables que la educación, es preocupante -dice la ministra Cecilia María Vélez-. La deserción es un gran problema que combina muchos factores y al que hay que ponerle toda la atención". Cada año, cerca de 450.000 menores dejan el cuaderno y el lápiz para dedicarse a otras labores.
El mayor porcentaje de desertores se da entre los niños de niveles socioeconómicos bajos, y el número crece a medida que aumentan los grados de escolaridad. De cada 10 estudiantes que inician la primaria, solo uno va a la universidad, y de cada dos que se inscriben en la universidad, solo uno termina carrera.
Qué hacer
Conocedores de la situación consultados por CAMBIO coinciden en que es necesario que el Estado desarrolle una política más agresiva para contrarrestar las causas de la deserción que genera tanta desigualdad social. "Si no hay acciones más decididas, más niños saldrán de las aulas y habrá mayor brecha social", asegura el analista educativo Juan Camilo Hernández.
La ministra Vélez asegurá que el Gobierno invertirá 700.000 millones de pesos en el sector con el fin de que en 2010 el porcentaje de deserción escolar se reduzca al 5 por ciento. "Queremos garantizar que ningún niño se quede sin educación y quisiéramos que los padres, en los que a veces detectamos desidia, colaboren y manden a sus hijos a la escuela -dice la Ministra-. Si es necesario deberían aplicarse medidas de tipo policial, pero eso lo determinan las autoridades locales".
Sin embargo, los expertos sostienen que no es con "medidas policivas" como se combate el problema. Habría que empezar por identificar grupos en riesgo y por garantizar la gratuidad de la educación. Y, además, lograr que, por lo menos en las ciudades, las instituciones educativas ofrezcan todo el ciclo básico para asegurar la continuidad y el flujo de los estudiantes en todos los niveles; diseñar programas de mejoramiento de los centros educativos en gestión de recursos, y en materia pedagógica desarrollar programas flexibles, y capacitar a los maestros para que los ajusten y adapten a las diferentes realidades de las distintas comunidades. Y para los sectores más deprimidos, habría que pensar en una política de subsidios condicionados -como el de Familias en Acción-, para que las madres cabeza de familia tengan a sus hijos en la escuela, y extender el programa de desayunos escolares para los niños de los grados 0 a 5º en todo el país, con el fin de mejorar el nivel nutricional, clave para el aprendizaje. "La política de los comedores escolares ha funcionado y evita que la deserción sea mayor -anota Arcila-. El componente alimentario es pieza fundamental de este andamiaje".
Pero los expertos coinciden en que los esfuerzos serán en vano si el Gobierno no concede a la educación un lugar de privilegio en la agenda política y le destina un porcentaje más alto del presupuesto. Según la Contraloría, el gasto público en educación básica como porcentaje del PIB decreció del 3,3 por ciento en 2000, a 3 por ciento hoy, y en educación superior ha venido cayendo en forma constante, de 0,52 por ciento en 2000, a 0,35 por ciento hoy. "El hecho de que la mayoría de los jóvenes solo reciba una educación mínima, carente de las competencias básicas requeridas para el trabajo, implica su exclusión social y económica, y está estrechamente relacionado con nuestra problemática de violencia, guerra interna y delincuencia", señala la Contraloría.
Por su parte, el consultor Jorge Vallejo sostiene que si todos los problemas del país se siguen viendo desde la óptica de la guerra, "no habrá mayores avances sociales y se perpetuará la desigualdad". Y remata diciendo: "El conflicto se lleva todo el presupuesto y a lo social llega muy poco". Es necesario invertir el orden de prioridades.
martes, 24 de noviembre de 2009
Problemas de estética
No es un misterio que la estética juega un papel fundamental en el desarrollo de la cultura de los pueblos. Por esto, se convierte en un asunto fundamental de la educación. Lo que no es sencillo es definir qué es y qué no es una manifestación estética. Hay cientos de tratados de filósofos, sociólogos, antropólogos y toda suerte de científicos sociales que intentan aproximarnos al concepto de lo estético, de lo que es bello o feo, de lo que constituye el buen o el mal gusto. Pero, a pesar de lo resbaloso de los conceptos, las personas tienen la capacidad de identificar esas categorías en los contextos de la vida social.
El nivel de desarrollo de una sociedad se puede apreciar por la forma como los ciudadanos expresan su forma de vivir, de plasmar sus sentimientos y sus concepciones de la vida en el espacio público, en el arte, en las relaciones sociales y en todas las formas de la convivencia.
Si vemos una pareja que se trata con delicadeza, que expresa su afecto con detalles especiales, no dudamos en calificarla como una "bonita" pareja. De igual forma, podemos identificar como "feas" las relaciones agresivas o manipuladoras. El desaseo y el descuido de un edificio público, de un parque o de un colegio generan de inmediato la sensación de algo feo -y peligroso-. Y no hay duda de que un espacio agradable, bien ordenado y limpio favorece de manera particular lo que ocurre dentro.
Colegios con amplios espacios, con mobiliario bonito -que no es necesariamente costoso- y lugares amables para el descanso constituyen el punto de partida para unas buenas relaciones humanas y para el aprendizaje, entre otras cosas porque esas condiciones son creadas no solamente por la infraestructura sino por una voluntad expresa de las personas que lo habitan. De ese principio fundamental de la estética como elemento educativo surgió todo el programa de infraestructura escolar que se viene desarrollando en Bogotá desde el 2004 y sobre el cual se acaba de publicar un libro extraordinario elaborado por la Universidad Nacional y la Secretaría de Educación.
En esta perspectiva, la educación estética de los niños y jóvenes no parte de teorías y complicados textos para memorizar. Tampoco se reduce a unas horas semanales de música, danza o dibujo. Antes que todo esto, muy importante por cierto, es esencial crear las condiciones para desarrollar una sensibilidad que permita valorar "lo bello" en todas las expresiones de la vida humana. No hay verdadera ciudadanía y desarrollo humano sin sensibilidad estética, pues las más altas expresiones de la generosidad, el cuidado propio, el cuidado de lo público y el ejercicio mismo de la democracia requieren de esas características un tanto indefinibles que confieren dignidad al ser humano.
Muy llamativas en este sentido fueron las declaraciones de Michelle Bachelet, al señalar que no aspiraría a un segundo período presidencial en Chile, justamente por razones de estética.
Es decir, porque sería feo. Porque ofendería a su pueblo, porque tendría que cambiar la Constitución de su país en su provecho, y eso es feo. Simple cuestión de estética. Esta mujer admirable no esgrimió razones jurídicas, ni siquiera éticas, que las hay en abundancia. Simplemente invocó el buen gusto como criterio de Estado.
Es una lección importante para Colombia, donde la estética social está por inventar. Aquí todo parece seguir el criterio, no de lo feo sino de lo horrible. Hay que ver cómo se manosea la Constitución, cómo se tuerce la ley en beneficio de los particulares, cómo se roban los recursos públicos, cómo se invade la privacidad chuzando teléfonos, cómo se cometen cohechos solitarios, cómo acceden a las altas cumbres del poder ciertos personajes de antecedentes bien feos...
Sería interesante ver cómo estas conductas de quienes deberían ser ejemplo -los gobernantes- se reflejan en la población. Y, por supuesto, en el mundo escolar, donde los niños suelen reproducir lo que aprenden en su casa y en los medios de comunicación.
frcajiao@yahoo.com
Francisco Cajiao
El nivel de desarrollo de una sociedad se puede apreciar por la forma como los ciudadanos expresan su forma de vivir, de plasmar sus sentimientos y sus concepciones de la vida en el espacio público, en el arte, en las relaciones sociales y en todas las formas de la convivencia.
Si vemos una pareja que se trata con delicadeza, que expresa su afecto con detalles especiales, no dudamos en calificarla como una "bonita" pareja. De igual forma, podemos identificar como "feas" las relaciones agresivas o manipuladoras. El desaseo y el descuido de un edificio público, de un parque o de un colegio generan de inmediato la sensación de algo feo -y peligroso-. Y no hay duda de que un espacio agradable, bien ordenado y limpio favorece de manera particular lo que ocurre dentro.
Colegios con amplios espacios, con mobiliario bonito -que no es necesariamente costoso- y lugares amables para el descanso constituyen el punto de partida para unas buenas relaciones humanas y para el aprendizaje, entre otras cosas porque esas condiciones son creadas no solamente por la infraestructura sino por una voluntad expresa de las personas que lo habitan. De ese principio fundamental de la estética como elemento educativo surgió todo el programa de infraestructura escolar que se viene desarrollando en Bogotá desde el 2004 y sobre el cual se acaba de publicar un libro extraordinario elaborado por la Universidad Nacional y la Secretaría de Educación.
En esta perspectiva, la educación estética de los niños y jóvenes no parte de teorías y complicados textos para memorizar. Tampoco se reduce a unas horas semanales de música, danza o dibujo. Antes que todo esto, muy importante por cierto, es esencial crear las condiciones para desarrollar una sensibilidad que permita valorar "lo bello" en todas las expresiones de la vida humana. No hay verdadera ciudadanía y desarrollo humano sin sensibilidad estética, pues las más altas expresiones de la generosidad, el cuidado propio, el cuidado de lo público y el ejercicio mismo de la democracia requieren de esas características un tanto indefinibles que confieren dignidad al ser humano.
Muy llamativas en este sentido fueron las declaraciones de Michelle Bachelet, al señalar que no aspiraría a un segundo período presidencial en Chile, justamente por razones de estética.
Es decir, porque sería feo. Porque ofendería a su pueblo, porque tendría que cambiar la Constitución de su país en su provecho, y eso es feo. Simple cuestión de estética. Esta mujer admirable no esgrimió razones jurídicas, ni siquiera éticas, que las hay en abundancia. Simplemente invocó el buen gusto como criterio de Estado.
Es una lección importante para Colombia, donde la estética social está por inventar. Aquí todo parece seguir el criterio, no de lo feo sino de lo horrible. Hay que ver cómo se manosea la Constitución, cómo se tuerce la ley en beneficio de los particulares, cómo se roban los recursos públicos, cómo se invade la privacidad chuzando teléfonos, cómo se cometen cohechos solitarios, cómo acceden a las altas cumbres del poder ciertos personajes de antecedentes bien feos...
Sería interesante ver cómo estas conductas de quienes deberían ser ejemplo -los gobernantes- se reflejan en la población. Y, por supuesto, en el mundo escolar, donde los niños suelen reproducir lo que aprenden en su casa y en los medios de comunicación.
frcajiao@yahoo.com
Francisco Cajiao
jueves, 19 de noviembre de 2009
Hacia un futuro climático más inteligente
Hacia un futuro climático más inteligente
Publicado el 25-09-09
Los pobres han de ser quienes más sufran con los efectos del cambio climático. Al elevarse las temperaturas, cambian las pautas de las precipitaciones y se multiplican los episodios extremos, como sequías, inundaciones e incendios forestales.
Millones de personas de las zonas costeras densamente pobladas y de los países insulares, perderán sus hogares a medida que se eleve el nivel del mar. Los latinoamericanos más humildes y de otras regiones en desarrollo enfrentan la perspectiva de pérdidas de cosechas, descenso de la productividad agrícola, hambrunas, malnutrición y las enfermedades. Resultará todavía más difícil alcanzar los Objetivos de desarrollo del Milenio y garantizar un futuro seguro y sostenible después de 2015.
Para el mundo en desarrollo, el cambio climático representa la amenaza de multiplicar sus vulnerabilidades, erosionar los progresos conseguidos con tanto esfuerzo y perjudicar gravemente las perspectivas de crecimiento. Al mismo tiempo, temen que se puedan imponer restricciones a través de nuevas regulaciones a su firme decisión de generar más energía e infraestructura, crecer económicamente y aumentar las oportunidades para todos.
El cambio climático es uno de los desafíos más complejos de este siglo. Ningún país está al margen, ni puede por sí solo, afrontar los desafíos interconectados que implican decisiones políticas controvertidas, un cambio tecnológico sin precedentes y consecuencias mundiales de gran alcance. Pero un mundo climático inteligente es posible en nuestro tiempo. Empero, según el nuevo Informe sobre el Desarrollo Mundial del Grupo del Banco Mundial, debemos actuar ahora, de común acuerdo y de manera diferente.
Ahora, porque lo que hagamos hoy determinará el clima de mañana y las opciones de futuro. Los Gases de Efecto Invernadero (GEI) que hoy se emiten retienen el calor en la atmósfera por decenios, incluso siglos. Construimos centrales eléctricas, presas, casas, sistemas de transporte y ciudades que durarán, probablemente, 50 años o más. Las tecnologías innovadoras y las variedades de cultivos que experimentamos hoy, pueden modelar las fuentes de energía y de alimentos que colmen las necesidades de 3.000 millones de seres humanos más en el 2050.
El problema del cambio climático no puede resolverse si los países no cooperan a escala mundial para mejorar la eficiencia energética, desarrollar y desplegar tecnologías limpias, y ampliar los sumideros naturales que permitan absorber gases y proteger el medio ambiente. Los países desarrollados han producido la mayoría de las emisiones del pasado y tienen hoy un alto nivel de emisiones per cápita. Deberían reducir significativamente sus emisiones y estimular la búsqueda de alternativas verdes.
Sin embargo, la mayoría de las emisiones futuras se generarán en el mundo en desarrollo. Estos países necesitarán recursos suficientes y transferencia de tecnología para poder seguir desarrollándose, pero con bajos niveles de carbono.
Debemos actuar de manera diferente, no podemos prepararnos para el futuro tomando como base el clima del pasado. El clima del futuro nos obligará a construir una infraestructura más resistente, al tiempo que utilizamos los escasos recursos naturales de forma más eficiente. Adaptarse a esta nueva realidad ha de requerir un cuantioso financiamiento adicional para la adaptación y la mitigación, y multiplicar a escala suficiente las ideas innovadoras.
Hasta este momento, los diversos países del mundo no han ni reducido sus emisiones ni financiado a los países en desarrollo lo suficiente. Necesitamos un nuevo impulso. La actual crisis económica mundial no puede ser un freno. Más bien, nos ofrece una oportunidad, ya que los paquetes de estímulo fiscal pueden impulsar la innovación que se requiere para afrontar los problemas del cambio climático.
Es fundamental que, en diciembre, en Copenhague, lleguemos a un acuerdo que integre las necesidades del desarrollo con las acciones contra el cambio climático.
El Grupo del Banco Mundial, en cuanto a institución multilateral, cuya misión es un desarrollo integral y sostenible, tiene la obligación de tratar de explicar algunos de los desafíos interconectados que plantea el cambio climático (economía, ciencia, energía, ecología, tecnología, finanzas, gobernabilidad y regímenes internacionales eficaces), y de facilitar la cooperación entre Estados, el sector privado y la sociedad civil para alcanzar el bien común. El Grupo del Banco Mundial cuenta con varias iniciativas financieras para que los países enfrenten el cambio climático.
Entre ellas, se incluyen nuestros fondos para el canje de emisiones de carbono, y un aumento creciente en las inversiones en energía renovable y eficiencia energética. Generamos conocimiento y experiencia práctica sobre cómo los países en desarrollo pueden aprovechar y respaldar un futuro régimen internacional sobre cambio climático: desde mecanismos viables que incentiven la forestación y la deforestación evitable, hasta los sistemas de compraventa de emisiones de carbono y los modelos de crecimiento con bajos niveles de carbono. Así respaldamos el proceso de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Cmnucc) y sus países miembros.
Se necesita mucho más. Debemos actuar antes que sea demasiado tarde. Si actuamos ahora, de común acuerdo y de manera diferente, existen oportunidades reales de modelar una alternativa climática que haga posible una globalización segura, integral y sostenible.
ROBERT ZOELLICK / Presidente del Banco Mundial
Publicado el 25-09-09
Los pobres han de ser quienes más sufran con los efectos del cambio climático. Al elevarse las temperaturas, cambian las pautas de las precipitaciones y se multiplican los episodios extremos, como sequías, inundaciones e incendios forestales.
Millones de personas de las zonas costeras densamente pobladas y de los países insulares, perderán sus hogares a medida que se eleve el nivel del mar. Los latinoamericanos más humildes y de otras regiones en desarrollo enfrentan la perspectiva de pérdidas de cosechas, descenso de la productividad agrícola, hambrunas, malnutrición y las enfermedades. Resultará todavía más difícil alcanzar los Objetivos de desarrollo del Milenio y garantizar un futuro seguro y sostenible después de 2015.
Para el mundo en desarrollo, el cambio climático representa la amenaza de multiplicar sus vulnerabilidades, erosionar los progresos conseguidos con tanto esfuerzo y perjudicar gravemente las perspectivas de crecimiento. Al mismo tiempo, temen que se puedan imponer restricciones a través de nuevas regulaciones a su firme decisión de generar más energía e infraestructura, crecer económicamente y aumentar las oportunidades para todos.
El cambio climático es uno de los desafíos más complejos de este siglo. Ningún país está al margen, ni puede por sí solo, afrontar los desafíos interconectados que implican decisiones políticas controvertidas, un cambio tecnológico sin precedentes y consecuencias mundiales de gran alcance. Pero un mundo climático inteligente es posible en nuestro tiempo. Empero, según el nuevo Informe sobre el Desarrollo Mundial del Grupo del Banco Mundial, debemos actuar ahora, de común acuerdo y de manera diferente.
Ahora, porque lo que hagamos hoy determinará el clima de mañana y las opciones de futuro. Los Gases de Efecto Invernadero (GEI) que hoy se emiten retienen el calor en la atmósfera por decenios, incluso siglos. Construimos centrales eléctricas, presas, casas, sistemas de transporte y ciudades que durarán, probablemente, 50 años o más. Las tecnologías innovadoras y las variedades de cultivos que experimentamos hoy, pueden modelar las fuentes de energía y de alimentos que colmen las necesidades de 3.000 millones de seres humanos más en el 2050.
El problema del cambio climático no puede resolverse si los países no cooperan a escala mundial para mejorar la eficiencia energética, desarrollar y desplegar tecnologías limpias, y ampliar los sumideros naturales que permitan absorber gases y proteger el medio ambiente. Los países desarrollados han producido la mayoría de las emisiones del pasado y tienen hoy un alto nivel de emisiones per cápita. Deberían reducir significativamente sus emisiones y estimular la búsqueda de alternativas verdes.
Sin embargo, la mayoría de las emisiones futuras se generarán en el mundo en desarrollo. Estos países necesitarán recursos suficientes y transferencia de tecnología para poder seguir desarrollándose, pero con bajos niveles de carbono.
Debemos actuar de manera diferente, no podemos prepararnos para el futuro tomando como base el clima del pasado. El clima del futuro nos obligará a construir una infraestructura más resistente, al tiempo que utilizamos los escasos recursos naturales de forma más eficiente. Adaptarse a esta nueva realidad ha de requerir un cuantioso financiamiento adicional para la adaptación y la mitigación, y multiplicar a escala suficiente las ideas innovadoras.
Hasta este momento, los diversos países del mundo no han ni reducido sus emisiones ni financiado a los países en desarrollo lo suficiente. Necesitamos un nuevo impulso. La actual crisis económica mundial no puede ser un freno. Más bien, nos ofrece una oportunidad, ya que los paquetes de estímulo fiscal pueden impulsar la innovación que se requiere para afrontar los problemas del cambio climático.
Es fundamental que, en diciembre, en Copenhague, lleguemos a un acuerdo que integre las necesidades del desarrollo con las acciones contra el cambio climático.
El Grupo del Banco Mundial, en cuanto a institución multilateral, cuya misión es un desarrollo integral y sostenible, tiene la obligación de tratar de explicar algunos de los desafíos interconectados que plantea el cambio climático (economía, ciencia, energía, ecología, tecnología, finanzas, gobernabilidad y regímenes internacionales eficaces), y de facilitar la cooperación entre Estados, el sector privado y la sociedad civil para alcanzar el bien común. El Grupo del Banco Mundial cuenta con varias iniciativas financieras para que los países enfrenten el cambio climático.
Entre ellas, se incluyen nuestros fondos para el canje de emisiones de carbono, y un aumento creciente en las inversiones en energía renovable y eficiencia energética. Generamos conocimiento y experiencia práctica sobre cómo los países en desarrollo pueden aprovechar y respaldar un futuro régimen internacional sobre cambio climático: desde mecanismos viables que incentiven la forestación y la deforestación evitable, hasta los sistemas de compraventa de emisiones de carbono y los modelos de crecimiento con bajos niveles de carbono. Así respaldamos el proceso de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Cmnucc) y sus países miembros.
Se necesita mucho más. Debemos actuar antes que sea demasiado tarde. Si actuamos ahora, de común acuerdo y de manera diferente, existen oportunidades reales de modelar una alternativa climática que haga posible una globalización segura, integral y sostenible.
ROBERT ZOELLICK / Presidente del Banco Mundial
domingo, 15 de noviembre de 2009
ECOLOGIA, TECNOLOGIA Y SOCIEDAD
La sociedad con ayuda de la tecnología continúan en la búsqueda de un futuro mejor y aunque es cierto que existen varios caminos para asegurar el futuro para el hombre, la tierra debe permanecer estable y homogénea. Toda la vida en el planeta y nuestra propia vida de pende del equilibrio de todos los seres vivos con su medio ambiente. El rompimiento del equilibrio natural existente entre determinados seres vivos y su hábitat lleva a la extinción a muchos de ellos.
La Tecno-Ciencia juega un papel muy importante en el mundo actual. La tecnología junto con la investigación científica ha logrado ofrecernos soluciones a los problemas particulares que nos plantea la existencia y le han permitido al hombre obtener el control de la naturaleza y modificarnos increíblemente su entorno.
Por ello es muy importante que el hombre tenga conocimiento acerca de los procesos ecológicos y por lo tanto, toda la dinámica poblacional.
Esta es la única condición, tener un lugar donde desarrollar nuestras formas de expresión, superar las desigualdades, tener una visión del mundo y tratar de sobrevivir.
En materia de desarrollo tecnológico nuestro municipio se ve muchas veces influenciados por las estrategias y el grado de avance tecnológico alcanzado en otras ciudades más industrializadas. Necesitamos generar una visión propia, que atienda la realidad de nuestro municipio, que parta de nuestra cultura, que sea integradora, donde los factores sociales que inciden en la capacidad de innovación sean correctamente interpretados. Se requiere contribuir desde el gobierno a una cultura de la innovación a un mayor relacionamiento e intercambio de conocimientos, tener la capacidad de identificar aquellos instrumentos que mejor se adaptan a cada realidad y generar una visión en conjunto para una mayor cooperación en materia de innovación y desarrollo tecnológico. Teniendo en cuenta la sensibilización ecológica siendo esta una nueva manera de evaluar la tecnología a la que podríamos llamar integral. Tiene en cuenta todos los valores aplicables a la ciencia preocupándose tanto por la eficacia, rentabilidad y competencia como del cuidado de la Naturaleza y Ecología. Considerando siempre tanto el sector externo como el interno.
Esta sensibilización ecológica se ha manifestado desde hace tiempo en movimientos ecologistas, gente que lucha por el medio ambiente.
Podríamos clasificarlos en dos tipos: el ecologismo conservacionista y el radical. El primero tiene como objetivo la protección de los espacios naturales y especies en vía de extinción. Luchando así en contra de la deforestación y de la caza entre otros. El segundo tipo de ecologismo le planta cara al sistema capitalista-tecnológico. Se mueve ya en ambientes más políticos.
Para llevar a cabo estos movimientos ecologistas a favor de la Ecología, la Tierra, nosotros mismos... se han creado ONG, partidos políticos...
Por otro lado, como las fallas en los mercados de bienes, capitales y de información hacen que haya menor disponibilidad de conocimientos tecnológicos que lo deseable para satisfacer las necesidades productivas y sociales del municipio y para posicionar mejor a Maicao en un contexto nacional crecientemente competitivo, es imprescindible una política pública activa de promoción del desarrollo tecnológico pero siempre teniendo en cuenta la conservación del medio ambiente.
La competitividad de los departamentos depende cada vez más de su capacidades para la innovaciones en los sector industrial, comercial, agrario y turístico, pero la innovación en tecnología está cada vez más asociada a características internas, a una serie de aspectos estructurales y sociales que le son propias al contexto de cada región. Las actuales tendencias para la generación de capacidades de innovación parten de identificar aquellos factores que logren integrar funciones productivas con la generación de conocimientos, de la existencia de organismos capaces de asumir los riesgos que la innovación tecnológica supone, de un nuevo rol del gobierno mucho más activo y del diseño de instrumentos para la transferencia de tecnología.
En definitiva se requiere un cambio cultural frente a una nueva forma de competir en los mercados. La innovación es vista como un fenómeno social, en el cual la capacidad de cooperar o complementar funciones se vuelve un factor determinante del éxito.
Alcy Hernández Caballero
DECIMO SEMESTRE DE ADMINISTRACION DE EMPRESAS
UNIGUAJIRA
El 77,6 % de los colombianos sueña con tener un negocio propio revela encuesta de Datexco
Pero 41% de las que se crean salen del mercado a los 42 meses por la falta de visión a largo plazo.
El hecho de que mes tras mes el Dane publique estadísticas que muestran que cada día hay más colombianos desocupados, puede ser una señal clara de por qué Colombia es considerado un país con alto nivel de emprendimiento, pues sin trabajo, pensar en crear una empresa se convierte en una salida para cualquier ciudadano con obligaciones económicas.
Es decir, esta inquietud por lograr la independencia laboral, en la mayoría de los casos no está motivada por la convicción sino más bien la dicta la necesidad.
En septiembre la tasa de desocupación en el país alcanzó el 12,2 por ciento. Esto, sumado a los bajos salarios que reciben quienes tienen un trabajo, son los factores que están motivando el espíritu emprendedor del colombiano, que según un reciente estudio de Datexco, quiere y necesita ser independiente laboralmente hablando.
Esta investigación, contratada por la empresa LFM Consulting Ltda., señala que el 77,6 por ciento de los encuestados en las 13 principales ciudades del país, no quieren depender económicamente de un patrón, y por el contrario, sueñan con tener su negocio propio.
Y a la hora de tener un negocio propio, la opción preferida es un restaurante o un puesto de comidas, con el 31,5 por ciento. Luego están las empresas prestadoras de servicios, como los café Internet, con el 28,7 por ciento de las preferencias, y en tercer lugar, las tiendas especializadas, con el 20,6 por ciento.
Sin embargo, según la encuesta, la gran preocupación de estos aspirantes a empresarios es no saber quién les puede ayudar con la financiación para iniciar su negocio ni dónde buscarla.
Lo cierto es que las ganas de crear empresa es una realidad en este momento en el país. Otro informe, el GEM (Global Entrepreneurship Monitor), mostró que en el 2008 y en el primer semestre del 2009, el emprendimiento en Colombia fue dinámico y creció de forma continua.
El GEM posicionó a Colombia en el tercer lugar, entre 43 países, después de Tailandia y Perú, con una Tasa de Actividad Emprendedora (TEA, por sus siglas en inglés) de 24,52 por ciento. Esto significa que cerca de 6 millones de colombianos, con edades entre los 18 y los 64 años, están haciendo o iniciando su empresa.
Sin embargo, este informe también concluye que el cuello de botella es la consecución de los recursos. En opinión del viceministro de Desarrollo Empresarial, Ricardo Duarte, la clave es darles herramientas a los emprendedores para que lleven a cabo sus iniciativas.
"La idea es que los empresarios cuenten con recursos a través de fondos de capital privado, de fondos de riesgo y de fondos de capital semilla", señala. Soluciones hay. Por ejemplo, Bancóldex informó que destinará 30 millones de dólares de sus utilidades en programas de fondos de capital privado.
Otro de los aspectos evidenciados por los dos estudios es el temor que genera abrir un negocio y poner en riesgo el capital propio. El análisis de Datexco señala que el 74,3 por ciento de los emprendedores se inclina por invertir una cifra inferior a los 40 millones de pesos. Otro 11,6 por ciento de los entrevistados dice que estaría dispuesto a invertir entre 40 y 100 millones de pesos, y un 9,4 por ciento de los encuestados invertiría entre 100 y 200 millones de pesos para su empresa.
Sin embargo, como dice el refrán popular, la plata no lo es todo en la vida y muchos de los negocios que empiezan con recursos propios o financiados tienden a desaparecer en periodos cortos.
En este sentido, el GEM señala que el 41 por ciento de las empresas que se crean salen del mercado tras los primeros 42 meses de vida. La razón, explica Jorge Piñeiro, socio del área de auditoría de la consultora Ernst & Young Colombia, es que faltan buenas ideas y proyectos pensados a largo plazo.
"No toda idea brillante es un emprendimiento exitoso. Lo financiero es limitante, pero no una condición de éxito o fracaso. Hay muchas empresas que arrancan sin soporte financiero y triunfan. La visión y la estrategia son claves, pues con estos recursos básicos un banco no tiene inconveniente en financiar proyectos, así hayan sido concebidos en un garaje", dice el consultor.
JAIME VIANA ROJAS
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
Pero 41% de las que se crean salen del mercado a los 42 meses por la falta de visión a largo plazo.
El hecho de que mes tras mes el Dane publique estadísticas que muestran que cada día hay más colombianos desocupados, puede ser una señal clara de por qué Colombia es considerado un país con alto nivel de emprendimiento, pues sin trabajo, pensar en crear una empresa se convierte en una salida para cualquier ciudadano con obligaciones económicas.
Es decir, esta inquietud por lograr la independencia laboral, en la mayoría de los casos no está motivada por la convicción sino más bien la dicta la necesidad.
En septiembre la tasa de desocupación en el país alcanzó el 12,2 por ciento. Esto, sumado a los bajos salarios que reciben quienes tienen un trabajo, son los factores que están motivando el espíritu emprendedor del colombiano, que según un reciente estudio de Datexco, quiere y necesita ser independiente laboralmente hablando.
Esta investigación, contratada por la empresa LFM Consulting Ltda., señala que el 77,6 por ciento de los encuestados en las 13 principales ciudades del país, no quieren depender económicamente de un patrón, y por el contrario, sueñan con tener su negocio propio.
Y a la hora de tener un negocio propio, la opción preferida es un restaurante o un puesto de comidas, con el 31,5 por ciento. Luego están las empresas prestadoras de servicios, como los café Internet, con el 28,7 por ciento de las preferencias, y en tercer lugar, las tiendas especializadas, con el 20,6 por ciento.
Sin embargo, según la encuesta, la gran preocupación de estos aspirantes a empresarios es no saber quién les puede ayudar con la financiación para iniciar su negocio ni dónde buscarla.
Lo cierto es que las ganas de crear empresa es una realidad en este momento en el país. Otro informe, el GEM (Global Entrepreneurship Monitor), mostró que en el 2008 y en el primer semestre del 2009, el emprendimiento en Colombia fue dinámico y creció de forma continua.
El GEM posicionó a Colombia en el tercer lugar, entre 43 países, después de Tailandia y Perú, con una Tasa de Actividad Emprendedora (TEA, por sus siglas en inglés) de 24,52 por ciento. Esto significa que cerca de 6 millones de colombianos, con edades entre los 18 y los 64 años, están haciendo o iniciando su empresa.
Sin embargo, este informe también concluye que el cuello de botella es la consecución de los recursos. En opinión del viceministro de Desarrollo Empresarial, Ricardo Duarte, la clave es darles herramientas a los emprendedores para que lleven a cabo sus iniciativas.
"La idea es que los empresarios cuenten con recursos a través de fondos de capital privado, de fondos de riesgo y de fondos de capital semilla", señala. Soluciones hay. Por ejemplo, Bancóldex informó que destinará 30 millones de dólares de sus utilidades en programas de fondos de capital privado.
Otro de los aspectos evidenciados por los dos estudios es el temor que genera abrir un negocio y poner en riesgo el capital propio. El análisis de Datexco señala que el 74,3 por ciento de los emprendedores se inclina por invertir una cifra inferior a los 40 millones de pesos. Otro 11,6 por ciento de los entrevistados dice que estaría dispuesto a invertir entre 40 y 100 millones de pesos, y un 9,4 por ciento de los encuestados invertiría entre 100 y 200 millones de pesos para su empresa.
Sin embargo, como dice el refrán popular, la plata no lo es todo en la vida y muchos de los negocios que empiezan con recursos propios o financiados tienden a desaparecer en periodos cortos.
En este sentido, el GEM señala que el 41 por ciento de las empresas que se crean salen del mercado tras los primeros 42 meses de vida. La razón, explica Jorge Piñeiro, socio del área de auditoría de la consultora Ernst & Young Colombia, es que faltan buenas ideas y proyectos pensados a largo plazo.
"No toda idea brillante es un emprendimiento exitoso. Lo financiero es limitante, pero no una condición de éxito o fracaso. Hay muchas empresas que arrancan sin soporte financiero y triunfan. La visión y la estrategia son claves, pues con estos recursos básicos un banco no tiene inconveniente en financiar proyectos, así hayan sido concebidos en un garaje", dice el consultor.
JAIME VIANA ROJAS
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
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